Creada en el año 2017, se trata de la primer canción con letra original que compuse (anteriormente había hecho otras piezas musicales, mayormente improvisadas e instrumentales). Esta canción está fuertemente influenciada por el sonido del primer disco de la banda Pink Floyd, The Piper At The Gates Of Dawn_, un álbum que escuchaba mucho durante el tiempo en que escribí _The Isle of Golden Jewels.
De esta canción hay dos versiones. La primera fue lanzada como un sencillo, con una portada claramente improvisada y sin mucha estética, y tiene un sonido al estilo "bubblegum pop". Destaca la presencia de la guitarra acústica, acompañada por un piano eléctrico y un bajo con un riff un tanto dinámico. El uso de sonidos agudos (parecidos al de una celesta) le da un tono alegre a la canción, acorde a la letra, que narra una escena imaginaria digna de un sueño: encontrarse ante la vastedad de una isla flotando en medio de las nubes, cubierta de gemas preciosas resplandeciendo en un color dorado.
